lunes 28 de julio de 2008

Hablando la verdad

Pat Ashworth, The Church Times

The Church Times, un periódico que, al igual que el Church of England Newspaper, no representa la opinión oficial de la Iglesia de Inglaterra, ha publicado recién una entrevista con el Obispo Trevor Mwamba, de la diócesis de Bostwana, donde descalifica algunas de las posturas más extremas entre el sector conservador en la Comunión Anglicana y coloca en su verdadero contexto las tensiones y divisiones alrededor de la homosexualidad y su normalización en la vida, testimonio y ministerios de algunas provincias de la Comunión.

El furor sobre los comentarios del Arzobispo de Sudán, la semana pasada, está decayendo: de por sí, fue sólo un poco de agitación, que los titulares de la prensa –incluyendo este periódico- se encargaron de exagerar. Pero la historia está pasando su hora. No obstante, varios han observado que la declaración oficial sobre sexualidad que produjo la Cámara de Obispos de Sudán (y que recibió el apoyo de otras 17 provincias de la Comunión) no incluía un llamado a la renuncia de Gene Robinson. Ese fragmento no llegó hasta la conferencia de prensa de esa tarde, un día después que la declaración fue puesta en circulación.

El Obispo Peter Lee de Virginia fue uno de los que expresó sorpresa. “Tuvimos una reunión de seis a ocho obispos de la iglesia norteamericana con varios obispos sudaneses, todos con ministerios diocesanos. Fue una reunión muy productiva porque nosotros entendemos y apreciamos la postura sudanesa y, al mismo tiempo, apreciamos su compromiso a seguir en relación con nosotros; nosotros entendemos que hay mucho que necesitamos aprender de ellos, y la iglesia sudanesa parece dar la bienvenida a nuestra participación en su vida eclesial”, dijo Lee el pasado Sábado.

“El Arzobispo Deng Bul lo dejó muy claro en la conferencia de prensa. Le preguntaron qué haría él si fuese Gene Robinson. Fue una pregunta especulativa y él respondió que si él fuese Gene Robinson, él renunciaría. No fue una demanda formal del los obispos de Sudán. Deng Bul no volvió a mencionar esa demanda”.

El Obispo de Bostwana, Trevor Mwamba, fue aún más directo en su discrepancia entre la declaración formal y las opiniones expresadas posteriormente por el Arzobispo Primado. “Mi opinión personal es que sus palabras no ayudan en nada. Yo puedo entender las presiones del contexto, mayoritariamente musulmán, de donde él procede. Pero, habiendo dicho eso, también estoy consciente que alguien, aparte de los sudaneses, armó esa demostración. En el contexto de esta conferencia, es muy lamentable que se haya hecho, pero la realidad es que hay otros factores jugando en esta situación, y es necesario ponerle nombre a esos factores”.

“Hay intentos mutuos de manipulación que no son constructivos. Ése es solamente un ejemplo de intentos de manipulación y de gente siendo usada. Otro ejemplo es que hay quienes insisten en seguir hablando y hablando sobre la ausencia de esta reunión de nuestras hermanas provincias africanas. Pero la realidad es que, para muchos de esos obispos –yo te puedo garantizar que, cuando mínimo, 200- hubiese sido preferible venir a la Conferencia. Y es importante decir eso”.

El Obispo Mwamba describió cuál fue la situación en Uganda, ¨donde se convocó un sínodo especial que aprobó provisiones especiales para penalizar cualquier obispo que asistiese a la Conferencia de Lambeth. Eso le robó a cualquier obispo individual cualquier libertad de expresión que hayan podido tener jamás. La invitación a la Conferencia de Lambeth es un don ofrecido por el Arzobispo de Canterbury y depende de los obispos como individuos, y no a ésta o aquella provincia, el decidir si asistirán o no".

"Cuando se acude a tales métodos de amedrentación y brutalidad, qué estamos diciendo de nuestros estilos de liderazgo? Lo mismo sucedió en Nigeria -muchos obispos habrían asistido de buena gana. Por eso, cuando se dice que 200 de nuestros hermanos han boicoteado la conferencia -eso no es verdad. Si se les hubiese dado la libertad de decidir, uno o dos se habrían quedado allá, pero el resto hubiese venido. Y esto hay que dejarlo bien claro: la razón por la que la mayoría de estos obispos no vino a Lambeth es que fueron obligados a no asistir".

Por razones similares, Mwamba considera una paradoja que, mientras estos obispos serán retenidos por fuerza canónica y no estarán en Lambeth, algunos de sus aliados en los EUA con los que han estado conspirando, quiero decir, trabajando más intensamente -Obispo Robert Duncan, al baaateeee- y otros, ¡están aquí!

La Conferencia ha sufrido la ausencia de estos obispos, "porque creemos en la reconciliación. Ése es el don de África. Lambeth ha adoptado ese estilo. Todos y todas debemos venir a la mesa y conversar, si es que queremos ser parte de la solución. Y, en nuestras culturas, se entiende como muy poco respetuoso que alguien no asista a una invitación. No hay nada a saludar en quienes se ausentaron por voluntad propia. Van en contra del Espíritu".

El Obispo Mwamba se mostró muy alentado por las relaciones más estrechas y genuinas que se estaban formando entre obispos y obispas a través de los estudios bíblicos diarios -en grupos de 8 obispos cada uno- el trabajo de los grupos Indaba, la conversación y convivencia en general, y el culto y adoración común. El estilo Indaba de reunión "ha requerido la voluntad de todos para aprender e involucrarnos en el proceso", principalmente a causa de hábitos parlamentarios que dominaron versiones previas de la Conferencia.

Ha habido impaciencia y preguntas de metodología en algunos grupos, pero en general, en estos momentos todos los grupos Indaba están trabajando con tranquilidad, según la metodología que han decidido transformar de acuerdo a sus necesidades. "Para mí, lo principal es el espíritu de la reunión, un consenso creciente sobre la necesidad de permanecer juntos y resolver estos temas en el contexto de la unidad plena".

El Obispo Mwamba reflexionó sobre la falta de comprensión de los eventos en la Iglesia Episcopal EUA y la Iglesia Anglicana de Canadá. "Siempre ha existido el problema de que, cuando estamos en una situación de conflicto, realmente no escuchamos al ´otro´, ni tampoco leemos materiales que describen y nos informan sobre ´el otro´. Sencillamente escogemos los puntos de información que más nos convienen para apoyar nuestras percepciones prejuzgadas de la necesidad de la separación".

"Pero cuando logramos mirar más allá de nuestros prejuicios y contemplamos la luz, tal y como es, nos damos cuenta de que ´el otro´ no es nada parecido a lo que nos han contado, ni tampoco está haciendo lo que hasta ahora creíamos que estaba haciendo".

"Es como los EUA invadiendo Iraq y todo el drama de las armas de destrucción masiva: siempre buscamos aquellos que se ajuste a nuestra agenda. Pero hay quienes están comenzando a darse cuenta de que la realidad es otra, a entender cómo operan las iglesias norteamericana y canadiense, por ejemplo".

"La Comunión no va a desaparecer -yo siempre he creído eso y estar aquí en Canterbury ha reafirmado esa convicción. Ese sentido de consenso para preservar la unidad -eso lo podemos hacer juntos, y es éso lo que siempre hemos hecho. Hace falta darle tiempo al proceso y no forzar los acontecimientos".

Mwamba cita un dicho Swahili: "un estómago vacío no tiene oídos para escuchar". Nosotros sabemos que debemos debatir el tema de la sexualidad y ofrecer una posición al respecto, pero también es cierto que hay mucha, mucha gente pasando hambre. No estamos trivializando este tema para los norteamericanos en su contexto de justicia social y derechos civiles. Pero nuestros problemas son temas de vida o muerte: ésa es la diferencia. No vamos a ser tentados por agenda alguna que se nos quiera imponer".
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