domingo 3 de agosto de 2008

Se acabó la Conferencia de Lambeth

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Sesión plenaria final de la Conferencia

A estas horas, más de un diseñador de prensa está ´encajonando´ algo parecido al título de este post, en lugar del que tenían preparado, probablemente, desde hace varios meses, con algo al efecto de ´Se acabó la Comunión Anglicana´.

Y no son algunos en la prensa los únicos decepcionados por este desastre que nunca sucedió.

Quienes, por ejemplo, sueñan con apoderarse del discurso de la Iglesia Episcopal en los EUA -o la Iglesia Anglicana de Canadá, o de Brasil, o de la misma Iglesia de Inglaterra- estarán revueltos en su resentimiento. Quienes, por ejemplo, sueñan con apoderarse del discurso de las iglesias miembro de la Comunión Anglicana, quienes dijeron de Rowan Williams, “él va a hacer cualquier cosa que le digamos”, quienes no dudaron en tratar de chantajear a sus hermanos y hermanas del episcopado y se ausentaron de Lambeth, llenos de soberbia y fariseísmo barato, todos ellos estarán revueltos en su desesperación cismática.


Trabajando con el Grupo Indaba O

La realidad es que los 670 obispos y obispas reunidos en Canterbury han peregrinado juntos por 3 semanas de intenso trabajo, aprendizaje, plegaria, contemplación, escucha y más plegaria. Sí, porque venir a Lambeth no es vacaciones, no importa como se mire. Créame, que su obispo u obispa ha caminado más en 3 semanas que un cartero doblando turnos en 1 mes.

Cada día aquí comenzaba a las 5 de la mañana, cuando abría el Lugar de Oración, con Oración Matutina a las 6.30 de la mañana y Misa, a las 7.15 – con Oración Vespertina a las 5.45 de la tarde y Oficio de Completas a las 9.45pm. Cada liturgia, con rasgos distintivos de cada una de las provincias anglicanas presentes en Canterbury. Cada día con una plegaria hablada en la lengua de Dios en cada nación y grupo idiomático. Cada día con un relatar de los sueños y empeños y dolores de cada iglesia, de cada masa distante de cristianos anglicanos que, en estas liturgias compartidas, se hacen reales, y cercanos.

Stewards en uno de los accesos al Big Top.

Cada día, los delegados tenían una agenda de estudio bíblico, discusión pastoral, aprendizaje e información, conferencistas, activistas, expertos e invitados de todo tipo y con todo tipo de intereses, pero sobre todo, conversación y discusión. En y fuera de ´el programa de la Conferencia´. Sobre sexo y sobre pobreza y sobre Gene Robinson y sobre la niñez militarizada del Congo, uniones del mismo sexo y cricket, el genio de Rowan Williams y el calor en el Big Top o carpa de sesiones plenarias. En las colas a los buses, en las colas para comer, en las colas para entrar, o salir, de las plenarias, del Mercado de la Conferencia y la tienda del campus, para el café o algún evento popular, los obispos y obispas han conversado sobre aquello que les reúne. La misión de la Iglesia de Jesucristo.

La Conferencia de Lambeth 2008 cerró con todos los obispos participantes como parte de un proceso de vida común, reflexión y mutua apología que, por un lado, pide a las iglesias de… del grupo 1, que restrinjan sus actuales expresiones y prácticas de normalización del lugar de personas de orientación no heterosexual en la vida, misión y ministerio ordenado de la Iglesia, que no procedan con nuevas autorizaciones –y que dejen de cumplir autorizaciones ya existentes- para la celebración de bendiciones públicas de parejas del mismo sexo, que no autoricen la adición al episcopado de persona alguna que no sea célibe y de orientación homosexual.

A las iglesias del grupo 2, les pide que desistan en sus invasiones de diócesis y provincias ajenas y autónomas y que procesen sus ofertas de cuidado pastoral en esas diócesis o provincias a través de estructuras creadas al efecto al nivel del Consejo Consultivo Anglicano.

Como les dije en otro post, todavía está por ver si cualquiera de las partes puede, quiere o se decide a acatar esas auto-restricciones.

Rowan Williams ofreció una conferencia de prensa esta tarde, poco después del cierre de la Plenaria Final y poco antes de la Misa de Clausura de la Conferencia. Yo voy a tratar de ´subir´ una traducción textual de ese archivo de sonido, pero va a tener que esperar al Martes, porque mañana… a ver cómo les explico.

Mañana, entre las 3am y las 11pm, hay que darle camino a más de 1000 personas. Que se van en diferentes direcciones y, si van al mismo aeropuerto, se van a diferentes horas. Y con equipaje. Mucho equipaje.

El Martes también comienza el programa juvenil de la Conferencia que, por lo que nos han dicho, es un regalo del Arzobispo Rowan a los stewards y nos debe servir de tiempo descanso y reflexión. Además de un día que vamos a pasar, de mañana a noche, con el Arzobispo, tenemos 2 días de paseo (no sabemos bien dónde) y, bueno, tiempo para dormir. Y para despedirnos. Todos y cada uno en ese grupo. Los voy a extrañar.

Pero voy a tratar de postear esa conferencia de prensa y algunas notas sobre la Misa de Clausura. Y ahora, buenas noches.

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Bumped: Quienes nos visitan...

Argentina: Federal > Entre Rios; Salta; Luján > Mendoza; Buenos Aires > Distrito Federal
Australia: Perth; Sydney; Melbourne > Victoria
Bolivia: Cochabamba;
Brasil: Brasilia > Distrito Federal
Canadá: Toronto, Hamilton, Mississagua, Ottawa > Ontario / Vancouver > British Columbia.
Chile: Santiago, Region Metropolitana
Colombia: Medellín; Bogotá; Cali
Costa Rica
Cuba: Ciudad Habana; Matanzas; Camaguey.
Ecuador: Quito, Pichincha
El Salvador: Colonia Escalón > San Salvador.
España: Madrid; Barcelona; Canarias; Celrá > Cataluña; Ciudad Real > La Mancha; Marbella > Andalucía; Alicante > Comunidad Valenciana
EUA: Orlando, Fort Lauderdale, Hollywood, Tallahassee, Miami > Florida / Highland > Michigan / Los Angeles; San Diego, Sunnyvale > California / Cherokee; Franklin, Mooresville; Burnsville > North Carolina / Houston, Plano > Texas / Watchung >New Jersey / Portland > Oregon / Monument > Colorado / Manassas, Farmville > Virginia / Somerville >Massachusetts; Lake City / Hemingway / Myrtle Beach >South Carolina / Plainfield > Illinois / Nashville > Tennesee / Buffalo, Rochester, Brooklyn, Norwich> New York / Easton > Pennsylvania; Baltimore > Maryland / Farmington > New Hampshire / Starksboro > Vermont / David City > Nebraska
Honduras: Tegucigalpa
México: Ciudad México; Cuernavaca > Morelos; Distrito Federal;
Panamá: Pueblo Nuevo > Chuiriqui
Paraguay: Asunción > Central
Puerto Rico: Guaynabo; San Germán
Perú: Lima; Puno; Cusco
Reino Unido: Londres; Manchester > Manchester; Canterbury > Kent (bueno, creo que son muchos más que un lector); Southend-on-sea;
Seychelles
Singapur: Singapur.
Uruguay: Maldonado; Montevideo; Canelones;
Venezuela: Caracas; Valencia > Carabobo

Gente que siempre ayuda...

Por supuesto, que cuando se está publicando un blog, siempre se necesita material fresco, textos y noticias a los que uno no tiene acceso, o simplemente no tiene tiempo.

En esto, David Waszuki, seminarista de la Iglesia Anglicana del Uruguay, nos ha dado una gran ayuda, editando y enviándonos lo que ustedes han estado leyendo como ´mensajes del Obispo Miguel Tamayo´.

David es casado con Carina y tienen 3 hijos: Ismael, Valentina y Sofía.

¡Muchas gracias, David!

sábado 2 de agosto de 2008

Mensaje del Obispo Miguel Tamayo (7)


Sábado 2 de Agosto

La Eucaristía de la mañana fue celebrada por la Iglesia de Kenia. Quizás hayan oído que nadie de Kenia participaría en la Conferencia de Lambeth pues su Primado amenazó con deponer a los obispos que se atrevieran a venir a Lambeth, pero parece que cinco de ellos fueron lo suficientemente valientes como para responder positivamente a la invitación del Arzobispo de Canterbury. En realidad tenemos obispos de casi todas partes de la Comunión Anglicana, aunque algunos de ellos están manteniendo un perfil bajo por temor de ser penalizados cuando vuelvan a sus diócesis.

Lo que es interesante en el momento presente, es que la disputa de algunos de los obispos extremistas de África ya no solo es con la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos, sino que también con el Arzobispo de Canterbury. Basta con mirar las recientes declaraciones del Obispo Henry Orombi de Uganda al London Times describiendo al Arzobispo de Canterbury como un vestigio del colonialismo Británico, simplemente un líder designado por un gobierno secular.

Hubo una cierta tristeza en mi al saber que nos queda solamente un encuentro más del grupo de Estudio Bíblico. Mi grupo estuvo feliz de ver al Obispo de Ely, quien volvió de tareas en la Cámara de los Lores. Fue lo suficientemente atento como para traernos un libro con fotos de su catedral, y otro describiendo el trabajo en la Cámara de los Lores, para cada uno.

La lectura del Estudio Bíblico de hoy fue Juan 18, 1-18, que contiene la última declaración “Yo soy” de Jesús. Las palabras son, por tanto, un signo de la transición desde el ministerio y la enseñanza hacia el sufrimiento y la muerte en la cruz. A lo largo del Evangelio Jesús dijo “aún no ha llegado mi hora”; pero en este momento, finalmente, llegó. Como si quisiera enfatizar la transición de la declaración de Jesús “Yo soy” hacia el supremo acto de entregarse a sí mismo en manos de sus enemigos, el Evangelista San Juan sitúa el último “Yo soy” en la escena del arresto. Finalizamos nuestro Estudio Bíblico con una oración muy apropiada, leída antifonalmente, que quisiera compartir con ustedes:

“Señor Jesús, hemos prometido seguirte como discípulos, pero muy a menudo pensamos que conocemos el camino por nosotros mismos.

Perdónanos por nuestra terquedad y abre nuestros ojos a tu presencia entre nosotros, Señor.

Queremos avanzar, tal como tú lo hiciste en el jardín, pero algunas veces tenemos miedo, pues los peligros son reales.

Perdónanos cuando fallamos en ser testigos, y permite que nuestros corazones temerosos estén tranquilos en ti, Jesús.

Hemos intentado velar por aquellos a quienes nos has confiado, pero algunas veces nos echan y nos retiramos airados.

Perdónanos cuando nos rendimos demasiado pronto, Señor, y alimenta en nosotros una paciente buena voluntad.

Cristo Señor, permite que la gloria de tu Nombre brille tanto en nosotros que podamos atender a tus ovejas como tú nos enseñaste, y amarnos unos a otros como tú nos mostraste.

Amén.”

Después fuimos a nuestros grupos Indaba, donde continuamos trabajando en el Pacto Anglicano. Nos marcaron áreas donde la mayoría de los grupos estaban en desacuerdo. Fue interesante que todos los grupos mencionaron que el Apéndice del Pacto Anglicano era muy cuestionable.

La mayoría de los Obispos tuvo problemas con la Sección 3, “El Principio de Consulta”, y la Sección 8, el área que trata con el “Rechazo de una Solicitud de un Instrumento de Comunión”:

3.2 Dentro del mes después de ser consultado, el Arzobispo de Canterbury habrá entonces de (a) buscar la resolución del asunto, de manera personal y a través de la guía pastoral o (b) referir el asunto a los tres Asesores, nombrados de manera apropiada por el mismo Arzobispo.

3.3 Si transcurrido un mes de la divulgación de la guía pastoral del Arzobispo de Canterbury, ésta no ha tenido éxito, en opinión del mismo Arzobispo, entonces éste habrá de, tan pronto como sea prácticamente posible, referir el asunto a los Asesores, quienes actuarán de acuerdo con el Párrafo 3.4.

Después, el área más discutida del Apéndice fue sobre lo que ocurre después que el Arzobispo y los Asesores toman una decisión:

8.4. Si el Consejo decide que el rechazo es incompatible con el Pacto, entonces durante el curso de esa reunión del Consejo, bien (a) la Iglesia implicada puede declarar voluntariamente que renuncia a la fuerza y sentido de los propósitos del Pacto, o (b) el Consejo decidirá si se puede entender que la Iglesia implicada ha renunciado a la fuerza y sentido de los propósitos del Pacto.

8.5. Si se emite una declaración o resolución de una renuncia tal, el Consejo Consultivo Anglicano, tan pronto como sea posible, habrá de iniciar un proceso de restauración con la Iglesia implicada, en consulta con todas las Iglesias de la Comunión y los otros Instrumentos de Comunión.

La segunda parte de la discusión en Indaba tuvo que ver con la cuestión en torno a la moratoria y con el Foro Pastoral propuesto; también acerca de nuestras sugerencias para mejorar la salud de la Comunión Anglicana.

Creo que la mayoría de los obispos estaban considerando la continuidad de la moratoria del Reporte Windsor (sobre inmiscuirse en otras provincias a ministrar a los conservadores, la bendición a parejas del mismo sexo y el consagrar personas homosexuales en pareja al episcopado). Otros quería saber por cuánto tiempo y con qué propósito.

Desde todos lados hubo una oposición considerable al Foro Pastoral, y la mejor sugerencia para mejorar la Comunión fue el fortalecer al Consejo Consultivo Anglicano, que está compuesto de laicos, presbítero y obispos, y quitar algunos de las potestades que los Primados se han apropiado, sin consulta alguna, en los últimos años. La preocupación de los obispos es que esto nos estuviera llevando a una especie de exclusivo club de Cardenales Anglicanos.

Pudimos descansar un poco por la tarde para luego continuar con las audiencias referidas al Pacto Anglicano. Por la noche nos encontramos en Big Top para un programa presentado por los stewards, en el que estos jóvenes nos tomaron un poco el pelo a los obispos.

Mañana es el último día de la Conferencia. Finalizará con un servicio mayor en la Catedral de Canterbury. Ahora es tiempo de descansar y prepararnos para el último día en Lambeth. Estoy agradecido a Dios por haber podido traerlos a todos conmigo a la Conferencia de Lambeth. Sé que me estoy yendo como un mejor líder, con una fe más fuerte y el compromiso de servir al Señor en medio de ustedes. He estado orando por ustedes cada día.

Bendiciones,

+Miguel

Lo que pasa es que...

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Como toda generalización, mi ejercicio descriptivo del post anterior no consigue, realmente, describir toda la complejidad de la situación en que, a primera vista, es un mero enfrentamiento entre culturas, o formas de vivir, o comprensión del mundo y la condición humana. Como cualquier otro conflicto religioso, cultural o económico, el drama de la desunión en la Comunión Anglicana tiene su mucho de historia y también su poco (o bastante) de politiquería, manipulación y sed de poder.

Por una parte, está el hecho de que, a diferencia de otras provincias en la Comunión Anglicana, en la Iglesia Episcopal EUA, la Iglesia Anglicana de Canadá y, de manera incipiente, en la Iglesia de Inglaterra (además de otras provincias donde no se discrimina contra las personas no-heterosexuales pero, como son pobres económicamente, no interesan a ninguno de estos primados radicales y cuasi mesiánicos del Sur Global) se han producido cambios en la dirección de la normalización del lugar y dones en la vida, misión y ministerio de la iglesia de personas no heterosexuales.

Estos cambios, de velocidad muy variable entre estas provincias anglicanas, tienen como trasfondo una realidad, no solamente cultural, sino legal, constitucional, educacional, linguística y aún estética, discursiva, que asume esa normalización del lugar de las personas no heterosexuales como algo muy, muy ordinario y, como quien dice, natural. Responden también a una lectura de las Escrituras que reconoce patrones de ejercicio de poder, realidades culturales y el uso de lenguaje alrededor de la sexualidad humana y, específicamente, la homosexualidad, que permiten lecturas alternativas y, de hecho, que afirmen a esas personas en su identidad como tales.

Por supuesto, en la Episcopal en los EUA y la Iglesia Anglicana de Canadá hay congregaciones y aún diócesis que disienten con toda energía de las decisiones de la Convención General del año 2003 y del Sínodo General 2004 y otras decisiones sinodales, en realidad, el verdadero rostro ´del grupo 2´, de aquellos obispos y arzobispos (presumiblemente, en representación de la voluntad de sus diócesis y provincias) quienes no consienten en forma alguna a la normalización del lugar de personas no heterosexuales en la vida, misión y, menos aún, ministerio de la Iglesia, es el de algunas de las iglesias del así llamado ´Sur Global´.

Entre estas iglesias del ´Sur Global´ hay un grupo de provincias que, a la vez que prohíben, se oponen a y critican cualquier apertura en la normalización del lugar de personas no heterosexuales en las ´iglesias de Occidente´, también continúan comprometidas con las estructuras de la Comunión Anglicana y con los procesos auspiciados por el Arzobispo de Canterbury, en quien insisten en señalar la primacía histórica entre la Comunión Anglicana. Estas provincias, con todas sus diócesis, están presentes en Canterbury, y han dejado saber muy claro su posición y, de vez en cuando, algo más que eso.

También hay otro grupo de iglesias del ´Sur Global´, específicamente las provincias de Uganda, Nigeria y Rwanda, junto con primados u obispos de otras provincias, que se han ausentado en masse de la Conferencia de Lambeth, que no entienden de conversaciones que incluyan a obispos que participaron o consintieron a la consagración de Gene Robinson, no cren que las actuales estructuras de la Comunión Anglicana tengan la capacidad de reconciliar las diferencias existentes con respecto a las ´iglesias de Occidente´, y no tienen particular interés por retener la conexión con Canterbury y, en ello, la membresía activa en la Comunión Anglicana.

Este segundo grupo de iglesias del Sur Global, las completamente inflexibles en cuanto a la normalización del lugar, dondes y ministerios de personas de orientación no homosexual en otras provincias de la Comunión, ha estado y sigue estando íntimamente conectado a grupos y organizaciones radicadas en Norteamérica, dentro y fuera de la Iglesia Episcopal, que corresponden a algunos de sus énfasis morales y doctrinales y que les proveen de una ´cabeza de playa´ para sus invasiones de las diócesis y provincias anglicanas en los EUA y Canadá. También les proveen de logística, fondos, personal y medios de trabajo, pero ya ésa es otra historia.

Hay varios problemas resultantes de tales alianzas, y créanme que estoy siendo tan imparcial como me es posible.

1. Varios de los individuos, grupos y organizaciones en los EUA a que están vinculados los primados y obispos más radicalmente conservadores en el Sur Global son de identidad y hábitos, cuando menos, preocupantes.

Como Howard Ahmanson Jr., discípulo de quien fuera creador de la infelizmente llamada doctrina Reconstruccionista Cristiana, y quien estuvo presente en Gafcon, la reunión anti-Lambeth que tuvo lugar en Jerusalén, pocos días antes del comienzo de esta Conferencia en Canterbury.

Como el Instituto para la Religión y la Democracia, recurso pseudo-intelectual de la derecha más reaccionaria en los EUA.

Como la también infelizmente titulada Red de la Comunión Anglicana, que no es más que un grupo ideológico de presión en la Iglesia Episcopal EUA, presidido por el Obispo ´Yo Debiera Ser Primado´ Duncan de Pittsburgh, actualmente bajo un juicio disciplinario de la Iglesia Episcopal EUA y quien tiene como hábito principal el propiciar el robo de parroquias y recursos en la custodia de la Iglesia Episcopal en los EUA y la suplantación de esta provincia de la Comunión Anglicana con una nueva criatura que discrimina a mujeres, no-heterosexuales y, visto quienes se arriman a esta pandilla, cualquiera que les recuerde todo aquello que, o temen, o desconocen, o se deseseperan por ignorar y ocultar.

2. Esta alianza conservadora es el fruto dela desesperación y la conveniencia. Esto es, los obispos más reaccionarios, tanto del ´Sur Global´ como en la Iglesia Episcopal EUA, la Iglesia Anglicana de Canadá, la Iglesia de Inglaterra, la Iglesia de Australia, y, hasta hace no tanto, la Igreja Episcopal Anglicana do Brasil, coinciden, en estos momentos, en lo que es difícil percibir como además de una repulsión incontrolable hacia las personas de orientación no-heterosexual. Y difieren en casi todo lo demás.

Esto es, unos aceptan la ordenación de mujeres, otros jamás comulgarían de una misa celebrada por una mujer. Unos manejan un discurso de poder, superstición y sexismo que, por decirlo muy brevemente, es completamente ilegal en el contexto de los otros. Unos se esfuerzan por cobrar sus deudas institucionales de los últimos 50 años, otros por deudas culturales que, por demasiado tiempo, han crecido y separado a tantos pueblos del mundo.

3. El estandarte que se han inventado todos estos grupos de origen y naturaleza tan disparatada es el de la ´fidelidad a las Sagradas Escrituras´. Y eso es una mentira tan inmensa que cada uno de estos obispos debiera sonrojarse cada vez que se llenan la boca de tanta arrogancia y fariseísmo tan barato y politizado.

Yo no quiero cansarle con mis argumentos sobre la realidad de los diferentes contextos e identidades, en los escritos bíblicos, en el momento en que fueron fijadas las interpretaciones que hoy día algunos asumen como ´eternas´, y el contexto del momento actual. Pero sí quiero recordarle que, entre todas esas páginas de libros y capítulos y versículos y poesía y vida y Palabra, hay fragmentos, mandamientos, exhortaciones mucho más directas, de sonido mucho más eterno y de cumplimiento nunca tan urgente. Mateo 25.31ss viene a la mente, ¿no? O San Marcos 10.17-21

Y yo no veo a ninguno de estos obispos ´tan radicales´ vendiendo ninguno de sus beneficios obtenidos, al menos en parte, del servir a congregaciones en provincias ajenas y propiciar el robo de edificios y recursos a iglesias nacionales ajenas. Por ejemplo.

Hay una razón por la que estos ´paladines del Evangelio anti-homosexual´ se van a predicar de su esquina del ´Sur Global´ a los EUA, y no al desastre y la deseperación de Myanmar, se van a robar parroquias a Canadá, pero ignoran la corrupción de los gobiernos y politicos de sus países de origen. Se van (volando en primera clase) a servir a cristianos desesperados y amedrentados ´por la amenza gay´, pero no en Polinesia, Haití, no en los barrios pobres de sus propios países y ciudades, sino allí donde el agradecimiento de cristianos y cristianas sabe a vino caro y se viste de largo y ancho.

Y cada una de esas realidades de su atribulada vida de ´obispo de alquiler´ es una denuncia de la profunda hipocresía de sus demandas de ´fidelidad absoluta a la Biblia´.
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viernes 1 de agosto de 2008

Y los obispos no se ponen de acuerdo porque...

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Aún cuando esta Conferencia de Lambeth ha otorgado una prominencia indisputable a temas de justicia social, pobreza y desarrollo -marcha en Londres y todo- ya ustedes saben cuál es ´el tema´a que se ha limitado la cobertura de prensa de este Lambeth 2008.

Mientras la Conferencia ha escuchado, aprendido y documentado situaciones de violencia, pobreza, hambre y corrupción, las voces tan a menudo silenciadas de gente que está sufriendo, ahora mismo, todo lo que Ud y yo podemos encontrar en la prensa, eclesial o secular, es la agitación adolescente por las dificultades para entenderse de, esencialmente, 2 grupos de obispos. Yo entiendo los tremendos riesgos que se corre al emplear estas generalidades, sobre todo con un grupo tan diverso como los 670 obispos y obispas reunidos en Canterbury, pero en el caso específico de las discusiones que nos ocupan, quizás hasta funcione.

1. Por una parte, están quienes entienden que la lectura que hacemos de la Biblia y la tradición cristiana, la ciencia y las vidas y testimonios de hombres y mujeres de orientación no heterosexual, permiten a la Iglesia la libertad de normalizar el lugar de personas de orientación no heterosexual en su vida, misión y liderazgo.

El ´poster boy´ de este grupo es el Obispo Gene Robinson (quien no fue invitado a esta Conferencia de Lambeth) quien al momento de su elección como diocesano de New Hampshire, en el año 2003, era sacerdote diocesano y homosexual de identidad pública, como quien dice. Este grupo también se caracteriza por defender la autonomía de las provincias anglicanas para ordenar ese tipo de asuntos según sus estructuras de gobierno y pastoral, y no espera que otras provincias la imiten, ni aún aprueben, también en virtud de esa autonomía.

2. Por otra parte, están quienes entienden que ni la lectura que hacemos de la Biblia, ni la tradición de la Iglesia, ni la misma ciencia o razón humana, ofrecen testimonio convincente para que la Iglesia se sepa en la libertad de cambiar lo que haya que cambiar para normalizar el lugar de personas LGBT en su vida, misión y liderazgo.

El ´poster boy´ de este grupo es (quien fue invitado, pero junto a los primados y obispos de Rwanda, Uganda y su misma provincia de Nigeria, se negó a asistir a esta Conferencia de Lambeth) el Primado de Nigeria Peter Akinola.

Este grupo también se caracteriza por no consentir que otras provincias asuman una postura contradictoria a este efecto, y además entienden como su ´deber´ la provisión de cuidado episcopal (y el cruce, ilegal, de límites eclesiásticos, una tradición observada aún entre diferentes denominaciones cristianas) en aquellas iglesias locales o provinciales donde se legisle o practique algo diferente a este mismo efecto.

Estos dos grupos -tan hipotéticos como se quiera- representan las posturas, a todas luces, irreconciliables, de esta Conferencia. En el medio están los obispos y obispas que están dispuestos a trabajar por un compromiso, un arreglo común, un consenso, pero estos 2 grupos no son de los que comprometen. Son dos comprensiones diferentes de las orientaciones no heterosexuales, dos realidades diferentes para personas que se afirman como de esas orientaciones no heterosexuales, dos contextos constitucionales, culturales y legales que no podrían ser más diferentes. En más de un sentido, los obispos a uno y otro lado de esta brecha, siguen hablando un lenguaje diferente.

La crisis más profunda parece haber sido desatada por la elección, confirmación y consagración del Obispo Robinson. Lo que no soporta el grupo... 2, es que el grupo... 1 no se haya dado cuenta de cuán lejos estaban tensando las sensibilidades culturales de provincias que comprenden la inmensa mayoría del total de personas que forman las iglesias de la Comunión Anglicana. Lo que realmente ha levantado las ronchas en el grupo 2, no es que las iglesias del grupo 1 hayan aceptado y anunciado la aceptación de personas no heterosexuales en su vida y misión, sino que les hayan incluido en sus ministerios ordenados y, particularmente, el episcopado.

Yo, personalmente, tengo un montón de problemas con el contenido que defiende el grupo 2, y no pocos problemas con la capacidad previsora del grupo 1 al momento de, concientemente, tomar y ejecutar las decisiones que, realmente, nos han llevado a este punto. Pero lo que más me preocupa es que no hay forma visible de reconciliar, de llevar a un punto común que sea mutuamente aceptable, a estos 2 grupos.

El Pacto Anglicano, con todos sus problemas, quiere funcionar como el eje donde esas diferencias puedan seguir funcionando juntas. Sobra decir que yo no le envidio el empleo a nadie que esté trabajando en la redacción de ese Pacto.

Oren por los obispos y obispas reunidos en Canterbury. Oren por la Iglesia.
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¿A qué vinimos, entonces?

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´Vamos a hablar de eso después´. ´Mejor nos reunimos para discutir ese problema´. ´Cuando hayamos discutido lo suficiente, tomamos una decisión´.

Todos usamos estas frases, o equivalentes, cuando estamos tratando de llegar a un acuerdo, un consenso y, siempre que se pueda, una solución aprobada por la mayoría, si no todos los interesados. En casi toda instancia de la vida y coexistencia humanas, los acuerdos, consensos y soluciones son parte imprescindible de nuestro lidiar con conflictos, con nuevas situaciones, con nuevas realidades, y claro está, de nuestro lidiar con el empeño de conservar a nuestros amigos y, más aún, fortalecer esos lazos de fraternidad.

Pero, como muchos de ustedes sabrán, no siempre tenemos las palabras, el espacio o, simplemente, no tenemos el tiempo para lograr todos estos loables objetivos del diálogo y la discusión. En otras ocasiones, la misma conversación no tiene, como propósito principal, la discusión extendida de cada detalle de un asunto, la consecución de un acuerdo definitivo, o aún la elaboración de una solución exhaustiva. En muchas ocasiones, una conversación es lo más que podemos pedir entre partes en conflicto.

Primero, a las palabras. ¿Cómo conversar cuando unos queremos decir una cosa, y usamos una palabra que es interpetada por otros como algo completamente diferente a lo que fue nuestra intención? Cada obispo u obispa que habla en Lambeth, cada delegado que participa en esta Conferencia, ha estructurado su ministerio y proyección episcopales en conceptos, experiencias y palabras que solamente son comprensibles, en todo su contenido y alcance, allí en el contexto donde vinieron a ser. Multiplique este carácter único del lenguaje de cada obispo por los más de 660 obispos y obispas presentes en la Conferencia.

Durante los pocos postings de este blog, y sin aspiración alguna de magisterio o conocimiento detallado del tema, yo he estado tratando de, primero, explicarme a mí mismo y, después, compartir con ustedes, que ésa es una realidad particularmente visible en el trabajo de conversación y trabajo conjunto en los grupos Indaba y, específicamente, en los grupos Indaba de obispos y obispas de esta Conferencia de Lambeth.

¿Por qué la Conferencia de Lambeth no puede y, más aún, no se supone que alcance ese tipo de acuerdo definitivo, de palabra absoluta y postura vertical que, al parecer, muchas personas siguen esperando y asumiendo como el deber de los obispos y obispas reunidos en Canterbury?

Primero. La Conferencia de Lambeth solamente reúne los obispos y obispas de la Comunión Anglicana. No hay sacerdotes, ni diáconos ni laicado presente con la capacidad de hablar, votar y, en general, representar a sus iglesias locales o provinciales de origen. Como tradición cristiana que está profundamente marcada por la Reforma del siglo 16, el Anglicanismo se entiende a sí mismo como nutrido por todos los órdenes ministeriales de la Iglesia, y no sólo el episcopado.

Segundo. Como he estado diciendo algunas veces ya, ésto es una Conferencia, no un Sínodo. Como conferencia, los obispos y obispas son habilitados para la conversación (confere), y no el ejercicio legislativo en nombre propio o de las diócesis y provincias de la Comunión Anglicana confiadas a su cuidado. En general, las Conferencias de Lambeth están orientadas a aquellas personas que ejercen el episcopado en la Comunión Anglicana.

Tercero. Las decisiones tomadas en Lambeth, aún cuando les sea impuesto un formato legislativo o parlamentario, de por sí mismas, no tienen autoridad canónica sobre ninguna de las 38 provincias miembros de la Comunión Anglicana. Esto se debe a que, a diferencia de otras denominaciones o tradiciones cristianas, el Anglicanismo afirma la autonomía de las iglesias regionales o nacionales (provincias). No hay un poder global, que centralice la doctrina, disciplina e identidad de iglesias que están esparcidas por y ministran en muchísimas partes diferentes del mundo.

Claro, que las decisiones de Lambeth, como las decisiones de cualquiera de los otro 3 Instrumentos de Comunión (Consejo Consultivo Anglicano, Reunión de los Primados y el ministerio del Arzobispo de Canterbury como ´primero entre iguales ´ entre el episcopado de la Comunión) son autoritativas para cualquier provincia de la Comunión siempre y cuando las estructuras de gobierno, pastoral y administración de esas provincias así lo determine, a través de sus procesos canónicos establecidos.

Cuarto. Las iglesias anglicanas tienen suficientes ejemplos en otras denominaciones cristianas para contemplar qué efecto tienen, por una parte, la imposición doctrinal tanto de un gobierno centralizado como de una identidad cristiana absoluta, y por otra, la desconexión que prevalece entre iglesias que han preferido la seguridad y lo predecible de lo nacional y lo cercano por sobre la cooperación y trabajo conjunto con cristianos y cristianas de tierras y realidades completamente diferentes a la propia. Esos ejemplos nos ayudan a apreciar y dar gracias a Dios por la vida, testimonio y ministerio de otras iglesias cristianas, por muy diferentes que puedan ser, pero también nos ayudan a comprender la necesidad de preservar las formas de comunión, fraternidad y cooperación en la misión que encarnan los ´lazos de afecto´ que unen y conectan las provincias de la Comunión Anglicana.

Se empieza a acabar la Conferencia

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No importa cuántos obispos decidieron no venir, no importa la histeria de quienes aseguraban el final de la Comunión Anglicana, no importa las intenciones tristes de algunos en la Conferencia, no importa aún la sed de desastre de muchos y muchas entre la prensa acreditada aquí en Canterbury... con unos de un lado y otros del opuesto, lastres y augurios de muerte y desintegración, la Conferencia de Lambeth 2008 ha entrado en sus últimos 3 días.

¿Qué significa esto? En pocas palabras, que los obispos y obispas han estado haciendo su trabajo. Que en su misma búsqueda de la verdad para cada iglesia local, diocesana y provincial, los obispos y obispas reunidos en esta Conferencia han reforzado los lazos y vínculos entre las iglesias confiadas a su cuidado. Significa que, en los días, meses y años por venir, los anglicanos y anglicanas en todo el mundo sabremos un poco mejor por qué y quiénes estamos rezando, y nos será algo más propio esto de hablar de una familia mundial en más de 160 países.

¿Qué prometió esta Conferencia de Lambeth? Si somos honestos, la respuesta es ´muy poco´? El primero en estar muy conciente de las limitaciones parlamentarias y autoritarias de la Conferencia es el mismo Rowan Williams, Arzobispo de Canterbury, a cuya invitación se reúne el episcopado de la Comunión Anglicana. Nadie ´con los pies sobre la tierra´ esperaba que esta Conferencia resolviese problema alguno que, si de disposiciones canónicas, de administración y disciplina se habla, pertenecen a las iglesias a su nivel local, diocesano o provincial.


Esta percepción de la Conferencia de Lambeth como verdadera conferencia, como lugar de búsqueda, encuentro, conversación, aprendizaje, intercambio, plegaria y cuidado mutuos de obispos y obispas de la Comunión, ha reemplazado, gradualmente, la imagen triunfalista de una iglesia reunida en Concilio, tomando decisiones fundamentales, creando ilusiones de grandeza, poder y certeza absoluta y, en general, mostrando su desesperación y ansiedades, una imagen que se nos hizo tristemente familiar durante y después de la pasada Conferencia, en 1998.

La tentación, por supesto, es muy grande. Imagínense, casi 700 obispos y obispas, por demás acostumbrados a un ministerio de presidencia, a una función burocrática de preeminencia y a situaciones culturales y políticas por demás predecibles, se ven lanzados los unos hacia los otros, sin otra opción para el encuentro que la plegaria, el abordaje común de la Palabra de Dios, la escucha de los dolores de la humanidad, el hambre y la pobreza que consumen al mundo, el crecimiento y aliento común.

En vez de tanto esfuerzo, paciencia y esperanza, a veces pareciera mucho más fácil una reunión que muestre poder, decisión y verticalidad y, con ello, pierda la habilidad de escucharse a sí misma y al mundo, hablarse a sí misma y al mundo.

Este fin de semana que comienza es el final de la Conferencia de Lambeth 2008. Hemos dejado atrás largos días de trabajo, como también ´hemos dejado atrás´ un presupuesto de alrededor de $10 millones, pilas incontables de documentos, innumerables sermones, intervenciones y debates. Después de cientos y cientos de encuentros irrepetibles e inimitables en cualquier otro contexto, plegaria, acompañamiento, descanso y aprendizaje para los obispos y obispas de la Comunión Anglicana, el próximo Domingo 3 de Agosto cerrará, oficialmente, esta Conferencia de Lambeth.

A Dios gracias.

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